Kermit – Autoficción (Ítaca Records, 2012)

Amadeo Salvatierra, calle República de Venezuela, cerca del Palacio de la Inquisición, México DF, enero de 1976. Al bueno de Amadeo le dijeron que era una broma, que aquel poema de Cesárea Tinajero no era más que una broma. A él, que se había pasado toda una vida sin entenderlo, pensando que era un garabato, un galimatías. Aquel Sion no era el Sion que él pensaba, y aunque un poco incrédulo, quizás por el tequila, aquellos jóvenes poetas le convencieron de que la única prueba escrita de la obra de Cesárea era una simple burla.

Kermit - Autoficción

Quien haya leído Los Detectives Salvajes de Roberto Bolaño recordará esto. Arturo Belano y Ulises Lima, entre otros muchos jóvenes poetas mexicanos (a pesar de que Belano era chileno), representaban el movimiento real visceralista. Vanguardia, irreverencia, desobediencia, locura, inconformismo… Son muchos los adjetivos que se le podrían poner a aquel movimiento, traducido a este plano como infrarrealismo y abanderado por el mismo Bolaño y Mario Santiago Papasquiaro, encarnaciones en la vida real de los protagonistas de la novela.

Quizás a Bolaño y a Santiago les hubiera gustado la vanguardia de Kermit. Quizás les hubiera gustado, a Belano y a Lima, pinchar el vinilo de Autoficción y fumar algo de aquella mota con la que se trapicheaban unos pocos pesos. Porque Kermit está impregnado de ese modernismo, de esas ganas de romper las cadenas que atan la belleza a unos esquemas cuerdos, puros, lógicos, asentados y aburguesados. Esa belleza, claman, que ha nacido muerta y amarrada a lo que dicen que ella misma debe ser; esa belleza es la que se evita aquí. Ahora no hay restricciones, no hay límites, no hay barreras. Y eso es lo que hace de Kermit la vanguardia, o lo que hace la vanguardia de Kermit.

Libreto - 1

Además de las múltiples referencias en los títulos de los temas (y las literarias, incluidas en la caja del disco, para que no te pierdas ni un texto), encontramos rasgos de kraut con algunos sintes totalmente locos; también jazz y claro, rock progresivo, hecho completamente lógico si conocemos las ligaduras del género alemán con los otros dos; derivando todo hacia un rock experimental caótico y firme, honesto, poderoso. Como dice el discurso de Gandhi en Manu Samhita, segunda pista del disco, it trascends the senses.

Y mientras las guitarras andan a lo suyo, ya sea creando paisajes y texturas melancólicas a través de arpegios y delays cósmicos, distorsiones, palm-mutes o con puras notas limpias, existe constante un sonido grave bajo ellas, continuo como el correr de un río generoso en caudal, notable y profundo. Esa sensación acompaña durante todo el trayecto de Autoficción, como si viajáramos en el Anacronópete de Enrique Gaspar y Rimbau, una suerte de Tardis a la que también se honra en una canción. Un viaje a través del cosmos, que diría Carl Sagan. A pesar de ser el antagonista del caos. Así podríamos definir el debut de Kermit.

Libreto - 2

Bajando al plano físico, nuestros ojos caen sobre un libreto de diseño magnificente, con (insistimos) estupendas referencias bibliográficas, desde Kavafis hasta Octavio Paz (quien, curiosamente, era continuamente vilipendiado por los real visceralistas), y en el que también hay cabida para bocetos, pequeños esquejes pictográficos como ese Sión de Cesárea que ilustra la portada.

Kermit son Gonzalo Presa (guitarra), Miguel Seguí (guitarra, sinte), Francisco Trujillo (bajo) y Álvaro Parada (batería). Son de Málaga, y allí, en La Caverna de Amores, en el estudio Dune v. 2.0 grabaron Autoficción a finales de junio del pasado 2012. Se puede obtener digitalmente a través de Pinmusik – Pretty in Noise, y en formato físico (vinilo o CD) en su propio Bandcamp a través de Ítaca Records.

  1. Origami
  2. Manu Samhita
  3. Cocaine
  4. Sea Green
  5. Mahabharata
  6. Anacronópete
  7. Calipso/Fronterizo
  8. Aicnelav
  9. Karate
  10. Speak No Evil
  11. Dog goD

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