Reseñas

Kaufer – Kaufer (2012)

Tras la anterior visita a Málaga de la mano de Kermit, ahora toca moverse hacia Sevilla, la capital andaluza. Desde allí vienen Kaufer, que el pasado 2012 publicaron esta maqueta homónima de la que os hablamos hoy. Son un total de cinco temas de apenas una media hora de duración total, así que tenemos ante nosotros un trabajo bastante sencillo de digerir.

Kaufer - Kaufer

Nos ponemos en situación: Kaufer se forma en Sevilla en 2011 con Jorge Rando, Antonio Sosa, Rafael Merchán y Miguel Ángel Hernández. Este 2013 Rafael causó baja incorporándose tras su marcha Gustavo Blanco. En sus influencias citan -cómo no- al post rock, pero también al space rock y al stoner entre otros géneros.

Estas influencias quedan patentes en todos sus temas. En algún momento incluso noto cierto aire al sonido progresivo de Triana; me vienen a la cabeza también los momentos pausados y melancólicos tan característicos de Explosions In The Sky, crescendos incluidos; y quizás algún aire a un Mogwai duro, persistente y atronador nota a nota.

Pero basta de sacar parecidos. Kaufer tiene un sonido propio, una distorsión distinguida, permanente y grave. Una base rítmica perfectamente planteada, unas fuertes guitarras que apisonan, una capacidad eminente de pasar de un ambiente melódico y frágil a un espacioso bosque de vatios en apenas unos segundos para sostenerlo sin problemas. Aunque cada tema tiene su punto, recomiendo escuchar Poema en traslación, para mí el tema estrella:

Esta maqueta fue grabada en agosto de 2012 en los estudios Pancake Sound Recording de Fernando Zambrano, en Dos Hermanas. Está disponible para descarga gratuita en su Bandcamp. Este es el tracklist:

  1. Líneas blancas en el suelo
  2. Antimateria
  3. El santo de los asesinos
  4. La Alameda
  5. Poema en traslación

Si quieres ver a Kaufer en directo, el próximo miércoles 8 de mayo a las 21:30 estarán en la sala El Holandés Errante (Polígono Industrial Calonge, C/ Uranio, 6, Sevilla) junto a los gallegos Guerrera (cartel).

Kermit – Autoficción (Ítaca Records, 2012)

Amadeo Salvatierra, calle República de Venezuela, cerca del Palacio de la Inquisición, México DF, enero de 1976. Al bueno de Amadeo le dijeron que era una broma, que aquel poema de Cesárea Tinajero no era más que una broma. A él, que se había pasado toda una vida sin entenderlo, pensando que era un garabato, un galimatías. Aquel Sion no era el Sion que él pensaba, y aunque un poco incrédulo, quizás por el tequila, aquellos jóvenes poetas le convencieron de que la única prueba escrita de la obra de Cesárea era una simple burla.

Kermit - Autoficción

Quien haya leído Los Detectives Salvajes de Roberto Bolaño recordará esto. Arturo Belano y Ulises Lima, entre otros muchos jóvenes poetas mexicanos (a pesar de que Belano era chileno), representaban el movimiento real visceralista. Vanguardia, irreverencia, desobediencia, locura, inconformismo… Son muchos los adjetivos que se le podrían poner a aquel movimiento, traducido a este plano como infrarrealismo y abanderado por el mismo Bolaño y Mario Santiago Papasquiaro, encarnaciones en la vida real de los protagonistas de la novela.

Quizás a Bolaño y a Santiago les hubiera gustado la vanguardia de Kermit. Quizás les hubiera gustado, a Belano y a Lima, pinchar el vinilo de Autoficción y fumar algo de aquella mota con la que se trapicheaban unos pocos pesos. Porque Kermit está impregnado de ese modernismo, de esas ganas de romper las cadenas que atan la belleza a unos esquemas cuerdos, puros, lógicos, asentados y aburguesados. Esa belleza, claman, que ha nacido muerta y amarrada a lo que dicen que ella misma debe ser; esa belleza es la que se evita aquí. Ahora no hay restricciones, no hay límites, no hay barreras. Y eso es lo que hace de Kermit la vanguardia, o lo que hace la vanguardia de Kermit.

Libreto - 1

Además de las múltiples referencias en los títulos de los temas (y las literarias, incluidas en la caja del disco, para que no te pierdas ni un texto), encontramos rasgos de kraut con algunos sintes totalmente locos; también jazz y claro, rock progresivo, hecho completamente lógico si conocemos las ligaduras del género alemán con los otros dos; derivando todo hacia un rock experimental caótico y firme, honesto, poderoso. Como dice el discurso de Gandhi en Manu Samhita, segunda pista del disco, it trascends the senses.

Y mientras las guitarras andan a lo suyo, ya sea creando paisajes y texturas melancólicas a través de arpegios y delays cósmicos, distorsiones, palm-mutes o con puras notas limpias, existe constante un sonido grave bajo ellas, continuo como el correr de un río generoso en caudal, notable y profundo. Esa sensación acompaña durante todo el trayecto de Autoficción, como si viajáramos en el Anacronópete de Enrique Gaspar y Rimbau, una suerte de Tardis a la que también se honra en una canción. Un viaje a través del cosmos, que diría Carl Sagan. A pesar de ser el antagonista del caos. Así podríamos definir el debut de Kermit.

Libreto - 2

Bajando al plano físico, nuestros ojos caen sobre un libreto de diseño magnificente, con (insistimos) estupendas referencias bibliográficas, desde Kavafis hasta Octavio Paz (quien, curiosamente, era continuamente vilipendiado por los real visceralistas), y en el que también hay cabida para bocetos, pequeños esquejes pictográficos como ese Sión de Cesárea que ilustra la portada.

Kermit son Gonzalo Presa (guitarra), Miguel Seguí (guitarra, sinte), Francisco Trujillo (bajo) y Álvaro Parada (batería). Son de Málaga, y allí, en La Caverna de Amores, en el estudio Dune v. 2.0 grabaron Autoficción a finales de junio del pasado 2012. Se puede obtener digitalmente a través de Pinmusik – Pretty in Noise, y en formato físico (vinilo o CD) en su propio Bandcamp a través de Ítaca Records.

  1. Origami
  2. Manu Samhita
  3. Cocaine
  4. Sea Green
  5. Mahabharata
  6. Anacronópete
  7. Calipso/Fronterizo
  8. Aicnelav
  9. Karate
  10. Speak No Evil
  11. Dog goD

Música en el cementerio: pasea con nosotros por La Tumba de Nicolas Cage

La Tumba de Nicolas Cage

No recuerdo muy bien cómo llegué a escuchar a La Tumba de Nicolas Cage. Supongo que, como a vosotros, me llamó la atención su nombre. Por un módico precio me hice con su EP de demos, canciones fechadas entre 2010 y 2012, y desde Torrelavega (Cantabria) me lo enviaron por correo postal. Lo que me encontré, físicamente hablando, podría catalogarse como una pequeña gran obra de arte dentro del mundo del DIY. Una tumba de cartón negro, en forma de pirámide (o cruz, una vez abierta de todo) y ornamentada con una guirnalda de hojas, flores y ramas secas, en honor a un nombre hollywoodiense que desde luego conoció mejores tiempos de sí mismo.

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Una elaboración artesanal y única, una gran manera de hacer una edición limitada y distinta, distinta a todo lo demás y distinta entre sí. Cada caja lleva un dibujo diferente a otro, pero siempre respetando el motivo principal.  ̶S̶e̶g̶ú̶n̶ ̶m̶e̶ ̶h̶a̶n̶ ̶d̶i̶c̶h̶o̶ ̶e̶x̶i̶s̶t̶e̶ ̶o̶t̶r̶o̶ ̶d̶i̶s̶e̶ñ̶o̶,̶ ̶i̶g̶u̶a̶l̶ ̶d̶e̶ ̶f̶l̶o̶r̶i̶d̶o̶ ̶y̶ ̶l̶a̶b̶o̶r̶i̶o̶s̶o̶,̶ ̶p̶e̶r̶o̶ ̶n̶o̶ ̶h̶e̶ ̶p̶o̶d̶i̶d̶o̶ ̶e̶n̶c̶o̶n̶t̶r̶a̶r̶ ̶n̶a̶d̶a̶ ̶d̶e̶ ̶é̶l̶.̶  Como bien apunta Jaime en los comentarios, en el tumblr podéis ver los distintos diseños de cada una.

La Tumba de Nicolas Cage - Cajas

Demo EP: 2010 – 2012

Una vez profanada la tumba nos encontramos un disco sencillo, sin pretensiones, con ocho temas nombrados igual que ocho películas protagonizadas por Mr. Cage. No hay lugar para paisajes sonoros aquí, esto es un rock instrumental de corte clásico y concreto, plagado de delay, arpegios, notas muy claras y algún que otro riff distorsionado. Las melodías se hacen precisas sin llegar a lo matemático, deslizándose a través de los temas. Ponemos de ejemplo el inicio de La Roca, canción que cierra el disco (no sucede así en su bandcamp, donde hay un orden distinto) y que va a más a cada momento, desarrollando un empuje vigoroso que desemboca hacia la mitad a unas aguas que hasta nos parecerían conocidas, donde sopla cierto aire de la tundra.

O como en Al límite, tranquila y sosegada, llegando a un punto en el que te dan ganas de coger la guitarra y romper la canción tú mismo con un estallido agudo de ruido ensordecedor, y que de tanto que lo deseas acaba sucediendo. O como Snake Eyes, para mí una de las mejores pistas, casi como una balada del género con ritmo rápido, que va escalando como si subiera una etapa de montaña, con sus repechos, sus pequeños llanos, su crescendo constante, su llegada a meta triunfal.

  1. Al límite
  2. Bangkok Dangerous
  3. Ghost Rider
  4. Snake Eyes
  5. Señales del futuro
  6. El hombre del tiempo
  7. El aprendiz de brujo
  8. La roca

Portada split Tumba de Nicolas Cage y Témpano

Split con Témpano

En el último trabajo de los torrelaveguenses el cambio de sonido es descomunal. Se nota que la producción ha mejorado sustancialmente, y el giro que ha tomado su música se hace patente en cuatro temas que esta vez no llevan nombre. Estamos hablando del split con sus paisanos Témpano, un grupo de screamo (o screamo afilado, como ellos dicen), que publicaron el pasado febrero y que cuenta con un artwork bastante trabajado como podéis comprobar sobre estas líneas.

Como os venimos diciendo, nos podemos ir olvidando un poco de los sonidos melódicos de las demos, ya que uno, aunque evolucione, no olvida su pasado y ya sea conscientemente o inconscientemente lo hace presente de alguna forma en sus nuevas obras. Sucede aquí que la música deriva hacia un terreno más desdibujado y ruidoso, donde la guitarra pierde a veces un punto de importancia en aras de la base rítmica, ganando así el conjunto de la canción mayor fuerza e impetuosidad. No quiere decir que sea caótico, al contrario, encontraremos frases guitarreras escrupulosamente ejecutadas, como en el caso del último tema del split, pero como conjunto están mucho más cohesionadas y son mucho más firmes.

La Tumba de Nicolas Cage estuvieron de concierto ayer en Torrelavega acompañando a Syberia, y si te los has perdido no te preocupes, porque nos han adelantado que saldrán de su Cantabria natal para visitar la vecina Asturias en los próximos meses, incluso visitarán tierras charras en mayo, siempre acompañados de sus compañeros Témpano. Y como consideramos que ya hemos presentado su música (que, como ellos dicen, es la que tiene que hablar), os diremos que La Tumba de Nicolas Cage llevan desde 2010 haciendo lo que les gusta, un proyecto que surgió como algo paralelo a otras bandas y que está bajo la tutela de tres chicos, Borja con la guitarra, Berto con el bajo y Jaime con la batería.

En directo, en Youtube, dos temas de su primer concierto (2010):

Y uno más reciente, del pasado 1 de marzo, el tema que abre el mencionado split. Más abajo os dejamos una galería bien repleta de fotos de su Demo y el proceso de creación.

GY!BE – ‘Alellujah! Don’t Bend! Ascend!: Como si nunca se hubieran ido

Enero, 2011. Una ciudad de Polonia en la que llevo no más de un par de horas. Nieve suave, temperatura ínfima. Paseo solo por esas calles escasamente iluminadas, de manera acorde a su apariencia. Apenas ha comenzado la madrugada. Pienso que he recorrido media Europa por aquello que acabo de ver, escuchar, sentir, vivir. Está mereciendo la pena. En realidad, la imagen más vívida que recuerdo de aquel concierto, de aquel día en Poznań y aquel fin de semana de aeropuertos es la confirmación de que Godspeed You! Black Emperor estaban trabajando en material nuevo con la idea de sacar un disco. ‘Bueno, ya sabes que somos lentos tomando decisiones’, o algo así le confirmaba uno de los miembros del grupo más especial de la escena a alguien del público lo suficientemente atrevido como para preguntarle mientras recogían. A pesar de esto, mentiría si digo que la salida de ‘Alellujah! Don’t Bend! Ascend! no me cogió por sorpresa.

Portada del A!DB!A!

Por eso soy capaz de imaginar a un chico de, no sé, Vermont -siempre he amado Vermont en la distancia- acudiendo a Boston por primera vez a ver a uno de sus referentes totémicos, quizás también solo. Lo imagino rastreando en la pequeña mesa de exposición hasta descubrir una portada desconocida, pero de estilo familiar. Lo imagino comprando el disco y no abriéndolo hasta estar de vuelta en su casa, disfrutando de unas melodías extrañamente conocidas, pero distintas. Esta es la magia que GY!BE han conseguido transmitir en la salida de su primer disco en diez años. Una magia antigua y tradicional, pronto arrastrada por el habitual revuelo cibernético que ya decae, pero que existió, aunque solo fuera fugazmente aquel día en Boston.

Repasando la discografía del grupo, uno puede encontrar la desolación íntima ante la visión de la decadencia en f#a#∞ y su continuación en la reacción natural y alegre de Slow riot for New Zero Kanada, también la ruptura descriptiva de Lift your skinny fists like antennas to heaven, donde flota la decepción, y que se extiende hasta la narrativa más directa de Yanqui U.X.O. En todos ellos, la música concebida como discurso político, como arma rebelde y escurridiza, como impulso sensorial a la lucha contra el conformismo. Todo esto es también ‘Allelujah! Don’t Bend! Ascend! O, por decirlo de algún modo, aparenta ser un epílogo a todo ello. Porque el mundo que recogen, tras una década de ausencia compositiva, quizás haya seguido caminando con aún más ahínco hacia el derribo del que nos hablaban. Creo que la sensación inmediatamente desprendida de lo que nos proponen es la existencia por vez primera de orgullo y condescencia. Un “os lo dijimos, os dijimos que sentiríais rabia hacia lo que os rodea, os dijimos que este camino era bonito pero igual no era el camino”. Y es cierto que nos lo dijeron y, ahora que estamos en la cama con fiebre por no haber salido con el jersey puesto, vienen y nos ofrecen esperanza. Porque sí hay esperanza en Mladić, disfrazada de ritmos orientales en memorable crescendo. Hay esperanza también en We drift like worried fire, matizada desde el mismo título ya calzado con el freno de mano de la preocupación. Hay, también, dos piezas drone que acompañan a la trama principal ayudando a oscurecer sus conclusiones, contextualizando su desarrollo. Puede que haya esperanza, pero toda la que puede haber en una guerra.

No se entienda este párrafo como una interpretación única, desde luego, porque esta no existe. Entiéndase como una descripción de sensaciones personalísimas, como una ficción dibujada sobre el sonido que nos facilitan. Eso es lo que me interesa, esa facilidad que conservan para posibilitarme la construcción de un discurso íntimo en relación a su obra, facilidad representada en un notable interés por seguir apegados a un sonido propio y reconocible, mostrando un continuismo estilístico. En tiempos donde el postrock parece fagocitado por la repetición de estructuras y la evolución invasiva de sus adyacentes, A!DB!A! es una especie de reivindicación del género que les vio nacer y crecer. Hay postrock en las hechuras y en los detalles. Quizá ellos juntos no sepan hacer otra cosa, aunque sabemos que por separado sí. Me gusta pensar que no quieren hacer otra cosa, que para ellos el postrock sigue pudiendo existir de modo independiente a lo ambiental, a lo drone, a lo clónico; que sigue pudiendo decir algo porque se puede ser coherente con la ruptura estética que en su día propuso el grupo. Mientras esto siga siendo así, aquí estaremos. Aquí o en Vermont o en Poznań.

Across Waters: Post rock y religión, ¿por qué no?

Una de las cosas más bonitas que tiene la música, sobre todo la instrumental, es la capacidad de interpretación que el oyente tiene al escucharla. Unos simples acordes o notas pueden inspirar naturaleza para unos, órbitas planetarias para otros, e incluso, en el caso que nos atañe hoy, hasta la religión y la espiritualidad pueden estar presentes. Normalmente dicha interpretación se deja a gusto del consumidor, pero Across Waters no se quedan ahí e intencionalmente quieren sentir que son los pastores del rebaño, quieren acercarte y hacer llegar la palabra de su dios a través de sus canciones. Quien esté a gusto con su propia teología e incluso carezca de ella no tiene por qué sentir prejuicio alguno al escuchar a estos texanos, pues simplemente bastará con ignorar los pasajes líricos que acompañan su música. Por contra, quien se sienta instigado con la arenga sermonaria del grupo siempre puede prescindir de su escucha. Viva el laicismo siempre.

Across Waters

Across Waters mezclan un post rock de corte clásico con el spoken word para transmitir sus ideas. Lo tiene todo para cumplir con el estándar: ecos y delay, distorsión, cambios de ritmo, arpegios en dulce progresión, incluso algún toque de xilófono. Se podría decir que instrumentalmente es un disco bastante conseguido, y a pesar de que no han inventado nada en este aspecto, no se hace pesado ni aburrido, mucho menos repetitivo.

Across Waters - More Light Is Never Ending

Quizás pequen de presuntuosos en algún momento, ya que han tenido a bien publicar -desconozco si en modo irónico o jocoso, esas cosas en internet suelen malinterpretarse- opiniones de distinta gente anónima sobre ellos y su música. Una de estas citas cuenta lo siguiente: “Sois como Explosions In The Sky pero sin las partes aburridas”. Uno, obviamente, podría estar en desacuerdo con tal afirmación, pero para gustos pintan colores.

En su bandcamp podéis descargar gratuitamente su hasta ahora único disco, More Light Is Never Ending, que consta de 6 temas:

  1. More Light Is Never Ending
  2. The Spoken Earth
  3. From Dust and Flesh
  4. The Fall of Man
  5. 40 Days of Rain
  6. All Creation Groans

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