Mambotron: el nuevo disco de Unicornibot

Sí chavales, Mambotrón está de camino. Es el tercero de los Unicornibot, math rock da terra. Seguro que es cosa buena, y no es sorpresa, si tomamos como referentes los dos anteriores: Hare Krishna y Dalle!. Ambos están disponibles en su Bandcamp.

La fecha es el 11 de septiembre, perfecta época para volver al colegio con la cabeza envuelta en papel de aluminio. La portada es de Yoan Puisségur.

Unicornibot - Mambotron

El tracklist, este:

  1. Pupitas
  2. Song De Amores
  3. Almax Puro Style
  4. Sabarís Club
  5. Paracertelamol
  6. Niños Niños Futuro Futuro
  7. David Contra Salsón
  8. Titichin’ Totochin’
  9. Liceo Mutante
  10. LK Inmunitas
  11. Premonición

Seguro que, como golosos que sois, queréis escuchar algo. Venga, vale, pero que conste porque lleva un tiempo ya en la red. Song De Amores:

Austin TV, de gira por España

Austin TV

Como la última gira nos supo a poco, los mexicanos Austin TV vuelven a España para obsequiarnos con más de su excelente rock instrumental. Y no vienen por poco tiempo, ya que por lo menos van a estar rondando nuestras tierras por dos meses. Esta gira comienza hoy mismo, y tiene como punto final el 21 de agosto. En ella nos permitirán sumergirnos de lleno en ese trabajo que es Caballeros del Albedrío, recordando seguro temas también de sus antiguos discos. Las fechas son estas:

  • 21/06 Bilbao – Café Antzokia – Aniversario Ambigú
  • 22/06 Zaragoza – La Lata de Bombillas (Acústico)
  • 22/06 Zaragoza – Sala López
  • 26/06 Madrid – Fotomatón Bar (Acústico + DJ Set)
  • 28/06 Madrid – MulaFest 2013
  • 29/06 Toledo – Sala El Pícaro (Acústico)
  • 06/07 Córdoba – Club Automático (+ DJ Set)
  • 07/07 Córdoba – Restaurante La Boca (Acústico) (Gratuito)
  • 13/07 L’Hospitalet de L’Infant (Tarragona) – Palm Fest 2013
  • 04/08 Burriana (Castellón) – Arenal Sound
  • 17/08 Ribadavia (Ourense) – Festival Arteficial
  • 21/08 Almería – Plaza Vieja (con Najwa Nimri) (Gratuito)

Para financiarse el viaje han pensado en dejarse llevar por la corriente del crowdfunding, ofreciéndonos multitud de tratos más que suculentos: desde cedés con temas inéditos, fotos dedicadas, pósters, vinilos, camisetas, hasta (no os lo perdáis) decidir el setlist de sus conciertos, que uno de sus componentes nos haga un tatuaje o incluso un concierto en el salón de nuestra casa. Os enlazamos el concierto que dieron para Radio 3 el pasado año.

Origins será lo nuevo de God is an Astronaut

La verdad es que ya se les echaba de menos. ¿O no? Tres años han pasado desde su último lanzamiento, Age of the Fifth Sun, y God is an Astronaut han vuelto a los estudios de grabación con novedades en su formación e intenciones. Os las contamos con muchas ganas de que llegue la fecha de lanzamiento.

La foto es de Dave Lichterman.

Rocket Girl ha anunciado en su web que los irlandeses publicarán su séptimo álbum de estudio el próximo 16 de septiembre y que llevará por título Origins. Será la vuelta de GIAA al sello británico, tras haber trabajado juntos en el fabuloso All is Violent, All is Bright y haber publicado desde entonces en su propia compañía, Revive Records.

En el mismo comunicado se anuncia que este será el primer disco para el cual los de los gemelos Kinsella serán a todos los efectos una banda de cinco miembros, incluyendo ya la definitiva presencia de Pat O’Donnell, que hará trabajo de voz, teclados y guitarras. Sí, voz, porque Origins será el primer trabajo de GIAA que contará con letras y voz cantada, compuesta en colaboración por el propio O’Donnell (cantante de The Fountainhead) y Torsten Kinsella. Aunque, buscando una interpretación más abierta de su contenido, estas voces han sido combinadas con efectos sonoros para mantener la ambigüedad característica. A la incorporación del cantante hay que añadir que será la primera grabación de estudio desde que Jamie Dean se hiciera cargo de los teclados y sintetizadores.

Se habla en el comunicado que la banda ha colgado en Facebook que la música virará no solo en lo relativo a la inclusión vocal, sino también por un mayor interés experimental a nivel instrumental a lo largo de sus 12 cortes, que fluctuarán desde lo más agitado a lo más melódico o ensoñador, acercándonos la versión más polifacética del grupo.

También ha sido desvelada la portada del disco, que ha sido diseñada por el pintor irlandés Derval Freeman y que se aleja ligeramente de la línea cósmica seguida por anteriores álbumes.

Origins será la excusa para la realización de una nueva gira europea, en la cual tocarán al menos diez de los temas del disco. Comenzará el 26 de julio en Karlsruhe (Alemania) y se prolongará, en un principio, hasta el 10 de octubre recorriendo el oeste del continente. Podremos verlos en la península justo al final, una vez el disco ya haya sido salido a la luz, en los siguientes días:

  • 7 de octubre. Music Hall. Barcelona.
  • 8 de octubre. Sala Copérnico. Madrid.
  • 9 de octubre. TMN ao vivo. Lisboa.
  • 10 de octubre. Hard Club. Oporto.

El resto de fechas y más información, en la web de la banda.

Lo dicho, estamos ansiosos.

Crowdfunding para hacer un Dunk!Festival aún más épico

Aunque nos queda relativamente lejos, hemos hablado aquí muchas veces de Dunk!Records y el Dunk!Festival, una de las mayores citas en Europa dentro de los géneros encabezados por la siempre polémica etiqueta post. Tiene lugar en su propio país de residencia, Bélgica, normalmente el fin de semana que cuadra con el domingo de Pascua. No son nuevos en este tipo de eventos: con el de este año han sumado ya nueve festivales en los que han llevado a grandes bandas de todo el planeta.

Curiosamente, fue el festival antes que el sello. En 2005 comenzó como algo modesto, con únicamente tres grupos casi desconocidos. La última edición contó con dos escenarios, tres días de conciertos y hasta 34 bandas participantes, muchas de renombre (Toundra, Maserati o Balmorhea, por poner tres ejemplos). En cuanto a su propia distribución, cuentan con artistas como Kokomo, Sky Architects, Celestial Wolves, Terraformer, Stories From The Lost, etc., pero no se quedan ahí, vendiendo también trabajos realizados bajo otras discográficas. Basta con echar un vistazo a la tienda para ver la gran selección.

Caspian en el Dunk!Festival 2011, por Filip Mijatovic.

Caspian en el Dunk!Festival 2011, por Filip Mijatovic.

Sin embargo, no todo fue tan bien esta vez. Al parecer no se cubrieron las expectativas de visitantes, y no pudieron hacer frente a todos los costes del festival. De hecho, a principios de abril se comentaba que quizás no sería posible una décima edición el próximo año, dado que aún se tienen que pagar las deudas pendientes de este. El montante asciende a 10.000€, que insisten, no es porque hubiera dos escenarios y más bandas, simplemente porque no se cumplió la predicción de visitantes. Más tarde, en mayo, con un poco más de optimismo, se afirmó que el Dunk!Festival 2014 tendrá lugar, sí, en el mismo sitio, en prácticamente las mismas fechas, contando con únicamente un escenario, con entradas más baratas y con un cartel de escándalo. Pero siempre hay un pero.

Este pero es que necesitan ayuda. Los chicos de Dunk!Records se suman a la ¿moda? del crowdfunding para conseguir estos diez mil euros, simplemente para cerciorarse de que serán capaces y tendrán fondos suficientes para contratar grandes bandas. La cantidad que recauden influirá directamente en el futuro cartel del festival. En palabras textuales, no usaremos tu dinero para solventar nuestro problema económico, lo usaremos para hacer que la décima edición sea aún más inolvidable.

La iniciativa ya lleva un tiempo abierta, y a la hora de escribir este artículo sobrepasa los 5.000€ a falta de 25 días para su finalización. Hay multitud de opciones de financiación, pudiendo aportar desde 1€ hasta 1.250€. A partir de los 5€ es cuando podrás obtener algo a cambio, desde café gratis durante todo el evento, a discos, camisetas, libros, entradas, hasta la actuación de uno de sus grupos en tu propio salón. No dudes en contribuir, estamos seguros de que cualquier cantidad será bien recibida.

Especial Piano Magic (Primera Parte)

Llevo meses intentando empezar este artículo. Quería repasar, de alguna manera, la trayectoria de uno de los grupos que más me ha atrapado recientemente. Quería hacer una retrospectiva de Piano Magic aprovechando que el pasado 2012 salía al mercado su duodécimo disco de estudio, aprovechando también ese cierto desconocimiento en el que siempre han vivido. Pero, aunque no sea imposible, se hace difícil hablar de aquello que no se puede describir. Porque, ¿con qué palabras definir un río, que fluye y fluye, nunca igual, esquivando el ser igual?

Ya de entrada, la composición del grupo es del todo anómala. Originalmente formado por Glen Johnson, Dick Rance y Dominic Chennel como “proyecto de dormitorio”, un supergrupo à la This Mortal Coil donde todo el mundo estaba invitado a entrar, participar y marcharse. Esto da lugar a un estilo musical profunda y orgullosamente intangible, inasible por cualquier descripción prototípica, que tontea con el postrock y Kraftwerk, con el shoegaze y con el neofolk, con el pop barroco y la electrónica experimental. ¡Dentro del mismo disco! ¡De la misma canción!

Como resultado no sale música, no. Esto hay que dejarlo claro. Esto es más bien un estado de ánimo, una colección de estados de ánimo, cambiantes, malhumorados y alegres, pero sobre todo, rebosantes de una melancolía única y dinámica, una melancolía duradera y profunda. No es fácil acercarse a Piano Magic  buscando música, buscando un lugar, porque no la hay y no lo hay. Es algo dinámico, móvil, fugaz, pero permanente, etéreo y concreto. Me decían el otro día que son un grupo para gente con sentimientos y yo no sé si se puede no tenerlos, pero sí que sé que se puede no buscarlos. Piano Magic es un río que pasa por delante, siempre bajo el auspicio de Glen Johnson, que busca esas emociones pero nunca con el mismo aspecto. Aunque siempre sea el mismo íntimo y otoñal río.

Piano Magic

La foto es de jackdiablo.

Empecemos por el principio. Y el principio es, sin ser muy rigurosos, el Popular Mechanics de 1997. Supuestamente dedicado a explorar el punto de vista infantil sobre la experimentación musical, en él se recogen melodías sencillas, trazadas con bases electrónicas y sonidos comunes y se pueden encontrar referencias claras a Kraftwerk en temas como Freckled Robot. De él me interesa esa sutil e imparable vorágine creada a partir de Revolving Moth Cage, mi corte favorito del disco, y que acaba por generarme un interés desmedido que me lleva a volver a escuchar una y otra vez esas seis pistas finales.

Mi puerta de entrada al grupo fue el Low Birth Weight. A los que nos gusta esto de revolver en las estanterías, internet nos ha puesto las cosas muy fáciles. Menos divertidas, sí, pero muy fáciles. Y yo, que nunca he buscado grupos buenos sino grupos que me intriguen, pues he acabado obsesionándome con cosas muy dispares. Una de ellas es este disco, en el cual comienza el progresivo abandono de la electrónica y lo experimental, para acercarse a mundos más ambientales y más postrockeros. Se caracterizan este y su continuación, Artists’ rifles, por ser trabajos sutiles, a veces mínimos, ligeros, pero con aproximaciones a una contundencia más, se podría decir, adulta que en los inaugurales de la banda. Antes, A Trick of the Sea se sitúa como una introducción a ellos, con dos temas largos de, por aquel entonces, una majestuosidad prometedora. La sencillez, en cambio, es una de las principales virtudes de este Low birth weight, en el cual como cortes de especial interés destacaría dos por encima del resto. En primer lugar Not fair, que se inicia con unas bonitas palabras de la escritora dominiquesa Jane Rhys sobre la imposibilidad de ser feliz, al menos durante períodos prolongados de tiempo y que recalca esa idea de melancolía aceptada e inevitable siempre presente en la música de Piano Magic. También destacaría Waking up, que entremezcla una guitarra típicamente postrockera con un sampleado de percusion monótono y con un ligero aire tribal, dando como resultado un final de disco que entronca a la perfección con lo que vendría a continuación. El disco es, además, uno de los primeros lanzamientos de Rocketgirl, discográfica londinense conocida por, entre otros, dar acogida a God Is An Astronaut.

Por su parte, y pese a pertenecer al mismo estilo que su predecesor, el Artists’ Rifles tiene sus propias características. Para empezar, se trata de un disco conceptual sobre la correspondencia entre un soldado y su amante durante la Primera Guerra Mundial. Musicalmente, pese a que parece evocar -y evoca- sensaciones similares, también plantea una especie de juego en clave neofolk-martial, géneros habitualmente asociados al resurgimiento de la extrema derecha más cercana al paganismo y al nacionalismo étnico a lo largo de los 90. Este juego nace ya desde su misma concepción, situando la acción durante la IGM, hasta pasar por su portada de aire militar y sus estructuras musicales, dominadas por ritmos de percusión lenta y ambientación -conocidos los antecedentes del grupo- solemne. Mi interpretación es que, de algún modo, intenta redefinir los códigos de este subgénero relocalizándolos fuera del contexto al que se refiere. Mi sensación es que el resultado demuestra un éxito rotundo. Evidentemente, ambas cosas pueden estar equivocadas. A destacar la trágica letanía que es No closure y la melodía, ya sí, completamente postrockera de Passwords.

Dicen que Bigas Luna escuchó en una tienda de discos una canción, no dicen cuál, del Low birth weight y pensó que la banda era la más apropiada para musicar Son de mar. La película, de la que apenas recuerdo alguna escena de sexo entre Leonor Watling y Jordi Mollá está muy relacionada con el mar, o con la concepción que mucha gente pueda tener de él. Esto es, la película está muy relacionada con cálidas tardes de verano apoyados en un alféizar mirando al Mediterráneo. A los que somos de océano, violento y frío, esta idea nos cae lejos, pero hay que destacar que los seis cortes de la banda sonora nos transportan exactamente a ese lugar del que hablaba. Y de esto iba el trabajo. La banda sonora acabó por ser su único trabajo dentro de la estructura de la, hoy en día, aclamada discográfica 4AD.

De nuevo con Rocketgirl y aprovechando el cierto tirón que había generado el grupo en los años anteriores, se publicó un doble disco de rarezas y caras B que lleva por nombre Seasonally Affective, especialmente indicado para aquellos que les apetezca indagar en sonidos y colaboraciones que Piano Magic realizó a finales de los 90.

Probablemente sea el Writers Without Homes su disco más controvertido. Por ejemplo, es el único que suspenden en allmusic.com, tachándolo, en pocas palabras, de ser poquita cosa. Yo sí lo noto un pelín afectado, como asentado sobre un artificialidad inédita en la trayectoria de este grupo tan particular, aunque su cierta intrascendencia me conquista por momentos. Por ejemplo, donde yo veo un arranque de soberbia contundencia en (Music Won’t Save You From Anything But) Silence otros ven en este despliegue de casi 7 minutos de postorck canónico (que imagino que tendrá buen acogida por estos lares) una vacuidad comparable a la de Rat Salad. Y lo veo soberbio porque esa vacuidad está implícita en el mismo título de la canción, que merece la pena pararse a escuchar. También incluye el disco la colaboración de la cantautora folk inglesa Vashti Bunyan en la destacable Crown of the Lost.

Para no sobrecargar con un texto demasiado largo, queda pendiente una segunda parte de este especial sobre Piano Magic para la próxima semana. Espero que este repaso por su trayectoria sirva para acercarse a una formación que, quizás por anómala, me ha resultado particularmente interesante. Y sabed que tenéis todos los discos de los que aquí os he hablado en Spotify para echarles unas vueltas.